
El reto de la liquidez en el capital riesgo: CIM Tax & Legal analiza en Expansión el posible mercado secundario europeo
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Redacción CIM Tax & Legal
El capital privado europeo afronta un problema estructural que cada vez preocupa más a las empresas familiares y a los grandes patrimonios: la dificultad para recuperar la inversión una vez realizada. Sobre esta cuestión y las soluciones que se están debatiendo en el seno de la Unión Europea reflexiona Jordi Buil, abogado y Manager de CIM Tax & Legal, en un artículo publicado el pasado 9 de junio en Expansión bajo el título "El problema del capital riesgo en Europa: invertir sin poder salir".
Tal y como expone Jordi Buil, invertir en capital riesgo resulta a priori atractivo para una empresa familiar, ya que permite participar en compañías privadas de alto crecimiento, al margen del ruido de los mercados cotizados y con retornos potencialmente superiores. El inconveniente surge años después, al pretender desinvertir: no existe un mercado donde vender la participación ni, por tanto, un precio de referencia. La única salida pasa por encontrar un comprador a través de negociaciones privadas que se alargan en el tiempo y que, a menudo, conllevan descuentos no previstos. En sus propias palabras, la empresa familiar asume así un riesgo que suele pasar desapercibido: el de no poder salir cuando quiere.
Un problema que, como recoge el artículo, no ha pasado inadvertido para los reguladores. Apoyándose en datos de Invest Europe (asociación de referencia de los sectores de private equity y venture capital), Jordi Buil señala la caída significativa de la ratio de desinversión en el capital privado europeo durante 2025, y cómo la Comisión Europea ha situado esta cuestión en el centro del debate mediante una consulta pública.
La solución de mayor calado que se plantea es la creación de un mercado secundario regulado para acciones y participaciones de empresas no cotizadas. El artículo describe cómo funcionaría: una plataforma con transparencia de precios y seguridad jurídica que, en lugar de operar de forma continua como la bolsa, se articularía mediante "subastas periódicas" o ventanas de liquidez programadas. De prosperar la propuesta, daría previsibilidad a una eventual salida, reduciría los descuentos arbitrarios que hoy debe asumir el inversor y abriría la puerta a familias con perfiles más conservadores que actualmente descartan estos activos por considerarlos demasiado ilíquidos.
Buil precisa que la iniciativa se encuentra todavía en fase de estudio y que su implementación inicial pasaría por un "sandbox": un período experimental con supervisión reforzada pero requisitos más ligeros, orientado a comprobar si la formación de precios funciona, si existe volumen suficiente de transacciones y si los inversores lo emplean de forma ordenada. Solo tras superar esta fase piloto se convertiría en un mercado regulado con carácter permanente.
El artículo conecta además esta medida con la reforma en curso del Reglamento sobre los Fondos de Capital Riesgo Europeos (FCRE), prevista antes del cierre del tercer trimestre de 2026, con la que se pretende ampliar la gama de activos elegibles, aligerar cargas regulatorias y facilitar la operativa transfronteriza de los fondos en el mercado único. Como subraya Jordi Buil, se trata de un escenario de transformación profunda que conviene seguir de cerca, sin perder de vista los eventuales pronunciamientos de la Administración Tributaria sobre las limitaciones que pudieran aplicarse a los beneficios fiscales de la empresa familiar en relación con este tipo de inversiones.
Desde CIM Tax & Legal queremos agradecer a Expansión la confianza depositada en nuestros profesionales para abordar una materia de creciente relevancia para la empresa familiar y la planificación patrimonial.
Para conocer todos los detalles y el análisis completo de Jordi Buil, puedes leer el artículo en Expansión: https://www.expansion.com/fiscal/2026/06/09/6a283afd468aeb311b8b4594.html