In Tax

Per tots és sabut que arran de l’acceptació d’una herència, tant en concepte d’hereu com de legatari, s’esdevingui l’Impost sobre Successions i Donacions (ISD). No obstant això, aquest impost també podria reportar-se en determinats suposats de renúncia de la posició d’hereu. Vegem les principals implicacions fiscals que podrien suscitar-se en aquests supòsits.

En primer lugar, cabe precisar que cuando se decide no aceptar una herencia, la renuncia puede ejercitarse a través de dos modalidades:

  • una renuncia pura y simple o;
  • una renuncia a favor de un tercero.

Como se verá más adelante, esta distinción reviste especial importancia debido a las implicaciones fiscales que se derivan en cada una de ellas.

En los casos en que el beneficiario de la herencia decida simplemente renunciar a ella, de forma pura y simple, se entiende que no se produce el hecho imponible gravado por el ISD y, por tanto, no se genera ninguna deuda en concepto de dicho impuesto. De hecho, únicamente deberá hacer frente a la cuota tributaria del ISD, la persona que finalmente adquiera los bienes o derechos incluidos en la masa hereditaria.

Por otra parte, en el supuesto de que se decida renunciar a la herencia, beneficiando, a su vez, a una persona en concreto, se produce un impacto fiscal en sede tanto del renunciante como del beneficiario último de la sucesión.

A dichos efectos, es preciso tomar en consideración que cuando se renuncie a favor de una persona determinada se producen dos transmisiones. La primera consiste en la adquisición mortis causa de los bienes de la herencia por parte del renunciante, derivándose la correspondiente cuota del ISD en su modalidad de sucesiones. En cuanto a la segunda transmisión, ésta se corresponde con aquella realizada por parte del renunciante a favor del beneficiario último de la herencia, calificándose como una donación, entendida como una transmisión gratuita inter vivos. Al recibir la consideración de una donación, esta segunda transmisión estará sujeta al ISD en su modalidad de donaciones siendo el beneficiario el sujeto pasivo del impuesto.

Como puede observarse, en este último caso, se producen dos transmisiones diferentes e independientes, derivándose de cada una de ellas la pertinente tributación y encareciendo la tributación global de la sucesión.

Al margen del impacto que puede suscitarse en concepto del ISD, debemos también tomar en consideración las otras figuras impositivas que son susceptibles de generar una deuda tributaria tales como, el Impuesto sobre el Patrimonio. Respecto de éste, cabe remarcar que únicamente se produce el hecho imponible respecto de los bienes y derechos cuya titularidad se ostente en el momento del devengo, esto es, a 31 de diciembre del ejercicio de declaración. De modo que el renunciante a la herencia no debería liquidar deuda alguna por este impuesto, siendo el beneficiario último quien debe incorporar los bienes y derechos adquiridos en su declaración del Impuesto correspondiente a aquellos ejercicios devengados desde el momento del fallecimiento del causante y no desde el momento de la aceptación de la herencia.

De modo que si se opta por renunciar a la herencia a la que ha sido llamado, es extremadamente importante prestar atención a los términos en que se lleva a cabo la misma dado que en función de los mismos las implicaciones fiscales pueden variar. Es por ello que, antes de recoger en escritura pública la aceptación o renuncia de una herencia, recomendamos a nuestros Clientes analizar las implicaciones que pueden derivarse tanto desde un punto de vista civil y patrimonial como tributario. Nuestra Firma pone a su disposición su equipo de profesionales, altamente especializados, quienes estarán encantados de asistirles en las cuestiones que puedan surgir.

 

 

Daniela Petruzzi
Advocada

Departament de Tax

Recent Posts

Leave a Comment

Contacte

Podeu enviar-nos un correu electrònic i us contestarem, tan aviat com sigui possible.