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En estos días no se habla de otra cosa que de la crisis provocada por el Covid-19. Se trata de una crisis sin precedentes. Desde un punto de vista estrictamente económico, los expertos hablan tanto de una crisis de demanda (dado que la gente confinada en casa no consume) como de una crisis de oferta (porque, aunque haya capacidad productiva, a las empresas no les llegan los suministros, sus empleados no pueden ir a trabajar y los canales de distribución se encuentran parados) que conllevan que los flujos económicos y financieros se hayan parado súbitamente.

Esta crisis se caracteriza principalmente por: sus repentinos e inmediatos efectos (la declaración de estado de alarma con su correspondiente confinamiento hizo caer las ventas y las operaciones del 100 al 0 debido al cierre de la mayoría de los establecimientos y cancelación de todo tipo de eventos y actividades), su duración  (no se parece a una crisis financiera dado que éstas normalmente su período de duración es de varios años) y ser el sistema financiero, desde un punto de vista económico, el que puede ayudar a superar dicha crisis.

Todos somos conscientes que esta crisis cambiará los hábitos del consumo, sobre todo del ocio (dependiendo como se resuelva, nos costará más acudir a eventos o actividades cerradas por temor a ser contagiados), así como se incrementará el e-commerce, así lo aseguran expertos en la economía del comportamiento.

Por lo que no debemos olvidar, que toda crisis puede ser también una oportunidad.

Es por ello, que ante el panorama actual es importante que las empresas se adapten a las nuevas circunstancias, planificando el corto plazo y reaccionando de forma inmediata según la evolución de dicha crisis.

En este artículo queremos apuntar, brevemente algunas cuestiones a tener presente en estos días que pueden ayudar a afrontar la situación en la que vivimos.

Proyección de la liquidez que tendrá la empresa en los próximos seis meses

En primer lugar, es importante destacar que una empresa puede sobrevivir a un año de pérdidas, pero no sobrevivirá si no tiene liquidez. Por lo que, es imprescindible analizar de que liquidez dispone la empresa, asumiendo que los cobros pendientes y los de corto plazo es muy probable que no se perciban debido a la situación y, previendo que, una vez superado el estado de alarma, la morosidad se incrementará exponencialmente.

Para el mantenimiento de la liquidez o para que no se reduzca es preciso revisar, como mínimo, lo siguiente:

Revisar las obligaciones contractuales de la empresa, por ejemplo, con proveedores para ver si se establecen mecanismos que permitan retrasar los pagos pendientes o los de corto plazo, con las aseguradoras, para determinar si pueden cubrir parte de los costes que se van a generar por dicha situación, con las entidades bancarias, por la financiación recibida…

Respecto a los proveedores, puede ser muy recomendable renegociar los plazos de pago alargándolos, dado que, aquellas empresas que tengan poco margen en su gestión del negocio (10% o 20% por ejemplo), cuando la economía se reactive van a tener que hacer frente a un coste de compra muy significativo no pudiendo, tal vez, realizar las ventas dentro del plazo normal de pago a los proveedores, debido a que es muy posible que transcurra un cierto tiempo hasta que la demanda se recupere.

Renegociar la deuda pendiente 

En caso de que los contratos no nos lo permitan, es preciso plantearse siempre la renegociación de la deuda pendiente con los diversos acreedores: con las entidades financieras, con los propietarios de los inmuebles por el pago de los alquileres, con las empresas suministradoras…siempre desde la buena fe y buscando una redistribución equitativa del riesgo.

Acceder a las líneas de financiación concedidas por el Gobierno.

Se puede solicitar a las entidades financieras que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) avale la financiación que precisamos siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos. Estas solicitudes se pueden presentar, en principio, desde el 26 de marzo hasta el 30 de septiembre de 20201.

Las entidades financieras van a solicitarnos que justifiquemos las necesidades de liquidez de la empresa, por lo que, es altamente recomendable elaborar, cuanto antes un plan de negocio actualizado con una proyección de liquidez lo más detallada posible, así como cuál va a ser el destino de la financiación recibida (pago de salarios, facturas, necesidad de circulante, obligaciones financieras o tributarias). También deberá justificarse el impacto del Covid-19 en la empresa, por lo que, es preciso preparar la documentación que lo justifique (la suspensión de contratos con clientes, la cancelación de pedidos, la acreditación del cierre de la actividad…)

Al respecto, comentar que la financiación avalada no se podrá aplicar a la cancelación o amortización anticipada de deudas preexistentes.

 

Revisar las políticas de distribución de dividendos

En el caso que la empresa hubiera previsto la distribución de dividendos a los accionistas, es recomendable ver si es viable revisar dicha política para si concentrar en la empresa todos los recursos posibles para hacer frente a esta situación.

 

Revisar los costes y gastos en los que incurre la empresa

Analizar todos los costes y gastos que va a tener la empresa en los próximos seis meses, para determinar si alguno de ellos no es necesario y, por lo tanto, no incurrir en ellos. Por ejemplo, una empresa que tiene muchos costes variables por la producción, dado que no se van a necesitar existencias en el próximo mes, podría no ser necesario seguir produciendo y, por lo tanto, generar más costes variables.

Otros ejemplos serian revisar también, posibles campañas de marketing, a los efectos de suspenderlas o adaptarlas a las nuevas necesidades, o bien, en temas fiscales, plantearse de acogerse al aplazamiento de hasta 30.000€ regulado en el RDL 7/20202.

 

Gestión de los clientes

En este punto, será muy importante analizar como los posibles cambios de hábitos del consumo pueden afectar a la empresa. Este aspecto deberá ser analizado caso por caso. Por ejemplo, los restaurantes, puede ser probable, sobre todo al principio, que aumente el take away más que acudir presencialmente al restaurante, o, por ejemplo, en el sector inmobiliario, habrá empresas que durante este período les habrá funcionado bien el teletrabajo y decidan reubicarse en oficinas de menor tamaño, por lo que, los alquileres de grandes oficinas podrían tener una menor demanda… Habrá que ser creativos e innovar buscando adaptarse a las nuevas necesidades del cliente.

Otro punto a destacar es que es importante, durante la crisis del Covid-19, mantener el contacto con los clientes (ya sea llamándoles, vía email…) sobre todo respecto de aquellas empresas que realizan prestaciones de servicios.

Y por último, y no menos importante, es saber gestionar óptimamente el riesgo reputacional, esto es, conseguir que los clientes reaccionen positivamente a las políticas que la empresa adopte durante esta crisis.

 

Gestión de los trabajadores de la empresa

Se habla continuamente de cómo van incrementándose el número de trabajadores afectados por los ERTES. Si bien es una medida temporal al alcance de la empresa (que cumpla con unos determinados requisitos) y que puede valorarse para reducir los costes y así mantener la liquidez de la empresa, también es preciso valorar si es posible mantener a la plantilla durante la crisis con la intención de crear más equipo y lealtad de los trabajadores hacia la empresa, sobre todo, en aquellas empresas en que lo importante es el Know how del trabajador y su formación.

Asimismo, también es buen momento para mejorar procesos, ya que, los trabajadores son más proactivos a los cambios en épocas de crisis, por lo que, cabría intentar mejorar la eficiencia en el trabajo.

También este momento nos brinda la oportunidad de que la plantilla se forme o se actualice dado que hay más tiempo disponible y esto puede incrementar la eficiencia de la empresa cuando la situación se normalice.

 

Gestión de la empresa a través de sus órganos de gobierno

Tal y como anticipábamos en la gestión de los clientes, en estos días, es importante mantener un contacto constante y fluido también con los órganos de gobierno de la empresa. En base a esa necesidad, el RD 8/2020 estableció que, durante el periodo del estado de alarma, se permite a las sociedades celebrar sus sesiones de los órganos de gobierno por videoconferencia con imagen y sonido, con determinados requisitos, pudiendo incluso adoptar acuerdos por escrito y sin sesión, siempre que lo decida el presidente o lo soliciten dos de sus miembros, todo ello, aunque sus estatutos no prevean dicha forma de reunión.

En cuanto a la responsabilidad de los administradores, precisar que, si durante la vigencia del estado de alarma acaece una causa legal o estatutaria de disolución de la sociedad, los administradores no responderán de las deudas sociales contraídas en ese periodo.

Asimismo, mientras esté vigente el estado de alarma, si la sociedad se encuentra en situación de concurso, no tendrá el deber de solicitar la declaración de concurso.

También habría que considerar la eventual convocatoria y celebración de juntas generales durante el periodo de vigencia del estado de alarma, aunque el RDL 8/2020 no aclara la legalidad y condiciones de la asistencia no presencial en sociedades no cotizadas.

Esos sí, debería revisarse los acuerdos sociales pendientes de elevación a público, atendiendo siempre a las instrucciones del Consejo General del Notariado, dado que la intervención notarial ha quedado reducida a aquellas actuaciones de carácter urgente.

Y por último, respecto a los trámites ante los Registros: el Colegio de Registradores de España ha publicado una guía dando respuesta a preguntas frecuentes sobre la situación de los registros de la propiedad, mercantiles y de bienes muebles de España, ante la situación de estado de alarma por el Covid-19, declarando que permanecen abiertos durante la situación del estado de alarma, pero con un horario similar y atendiendo únicamente por correo electrónico o telefónicamente. Eso sí, se permite la presentación física y recogida de documentos acudiendo físicamente a las oficinas del Registro durante el horario de apertura, pero no a la solicitud de información registral, incluyendo notas simples o certificaciones, que debe hacerse telemáticamente o por correo electrónico.

 

Estar completamente actualizados e informados

Es realmente esencial estar informado, día a día, de como va evolucionando esta crisis, así como qué medidas van implementándose, ya que esto permitirá a la empresa ir adaptando su planning, poder reaccionar lo antes posible y establecer los planes de contingencia que sean necesarios.

También es importante, no perder de vista qué actuaciones y qué medidas implementan nuestros competidores o nuestro sector, es un momento crucial para estudiar a la competencia, anticipándose en la medida posible a sus movimientos e incluso analizar las medidas qué están tomando empresas de otros sectores para adaptarse a la nueva situación.   

Y, de todo ello aprender que hay que estar preparados, ser flexibles y adaptarse y reinventarse porque seguramente vamos a vivir de primera mano muchos cambios tras el Covid-19.

 

 

 

Emma S. Corretger
Abogada
Departamento de Private Tax

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