In Wealth Management

La Ley del Impuesto sobre Sociedades prevé un régimen fiscal especial para aquellas entidades que tengan como actividad económica principal arrendamiento de viviendas. Se trata de un régimen fiscal muy atractivo, pero con unos requisitos muy marcados cuyo cumplimiento exhaustivo marcará la aplicabilidad de importantes beneficios fiscales.

Podrán acogerse a este régimen aquellas sociedades que hayan construido, promovido o adquirido viviendas, siempre que sea el alquiler de estas viviendas su actividad principal. Además, la ley asimila a viviendas los trasteros, mobiliario y un máximo de dos plazas de aparcamiento que sean arrendados junto con la vivienda.

Para la correcta aplicación de este régimen fiscal, será necesario el cumplimiento de los siguientes

Requisitos:

  1. El número de viviendas arrendadas u ofrecidas en arrendamiento deberá ser, en todo momento, igual o superior a ocho.
  2. Las viviendas deben mantenerse arrendadas u ofrecidas en arrendamiento durante, al menos, 3 años.
  3. La actividad de arrendamiento y, si procede, la de promoción inmobiliaria deberá ser objeto de contabilización separada por cada inmueble. La contabilidad deberá reflejar la rentabilidad individualizada de cada uno de los inmuebles arrendados.
  4. En caso de que se desarrollen actividades complementarias a la de arrendamiento de viviendas, ésta debe ser la principal, suponiendo, como mínimo, el 55% de las rentas que se obtengan en el periodo impositivo. Para el cálculo de este 55% no se tendrán en cuenta las rentas derivadas de la transmisión de los inmuebles arrendados una vez transcurridos los 3 años de mantenimiento. En caso de no alcanzarse este 55%, también podrá aplicarse el régimen si al menos el 55% del activo de la entidad es susceptible de generar rentas con derecho a la aplicación de este régimen fiscal especial.
  5. Deberá comunicarse la opción por la aplicación del régimen especial a la Agencia Tributaria.
  6. Este régimen fiscal especial no es compatible con los demás regímenes fiscales especiales previstos en el título VII, a excepción del de consolidación fiscal, transparencia fiscal internacional, arrendamiento financiero y fusiones, escisiones, aportaciones de activo y canje de valores. Además, la Ley prevé que en caso de que a la sociedad le fuera de aplicación el régimen de entidades de reducida dimensión, podrá optar por la aplicación de cualquiera de los dos regímenes.

Bonificaciones:

Se prevé una bonificación del 85% del rendimiento de las viviendas arrendadas, lo que supone una tributación efectiva de un 3,75%. Deberemos diferenciar los rendimientos de la actividad de arrendamiento de viviendas e imputarle la proporción de gastos comunes con otras actividades en función de los ingresos.

Ejemplo:

Veamos, en el siguiente ejemplo práctico el funcionamiento del régimen:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cálculo del régimen especial:

Ahorro aplicando el régimen especial: 13.366 €

Nos encontramos en un régimen fiscal muy interesante que supone un ahorro en la tributación de estas rentas considerable y que debemos tener muy en cuenta. Además, en el caso de patrimonios familiares, las entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas podrán cumplir perfectamente todos los requisitos para que les sea aplicable la reducción del 95% por empresa familiar del impuesto de sucesiones y donaciones y la exención en patrimonio, cuya explicación podéis encontrar en este post.

Carlos Muñoz
Abogado
Departamento de Wealth
Management

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